A pesar de que, a simple vista este triángulo parece posible, al considerarlo en tercera dimensión es realmente imposible. Solamente se logra con una ilusión óptica, ya que al girar el triángulo descubrimos que realmente es una fi gura abierta. El primero en dibujarlo fue el artista sueco Oscar Reutersvärd en 1934. Posteriormente, el físico Roger Penrose, considerado “padre de las fi guras imposibles”, infl uenció a M. C. Escher a pintar, en 1961, su famosa litografía Cascada. En esta exhibición tenemos una fi gura que al rotar se convierte en un triángulo imposible.